El pasado Jueves 12 de Julio, como les habíamos informado, se llevó a cabo un Seminario de Turismo Rural, cuya temática fue: “Innovación y ceatividad en Turismo Rural” y tuvimos la suerte de poder concurrir al mismo.
Me pareció un curso el cuál podría ser interesante para el alumno del posgrado ya que se trataban temas de creatividad pero a nivel general, nunca aplicados al Turismo y mucho menos al Turismo Rural. Comenzó exponiendo un chico de nombre Dan el cuál hablaba bien pero no sabía como manejar las preguntas de los participantes los cuales, en su mayoría, eran personas mayores a los 40 años y con proyectos de Turismo Rural. Luego lo sucedió una persona la cual se lo veía más experimentada, el cuál en 30 minutos expuso su tema y luego en el break vendió sus libros como si fueran caramelos, y así se retiró. Nuevamente lo sucedió Dan y comenzaron los problemas, en esta última parte se mostraron casos reales de innovación y creatividad, pero por desgracia, de comercios y negocios en general, nada ni por asomos de Turismo y menos Rural. Aquí comenzaron los conflictosd ya que los participantes, yo incluíso, queríamos casos reales de nuestro tema.
Muchas veces sucede que un tema despierta interés, emoción, o atención, pero para muchas personas es muy difícil hacer que esos temas tengan utilidad en sus ámbitos. En este caso en particular, todos los que asistimos, esperabamos ejemplos reales de aplicación, ideas para poder usar, no copiar, sino adaptar a cada necesidad.
Por tales motivos creo que fue interesante en un principio pero a la larga se hizo insostenible por no poder plasmarlo en hechos concretos, o ejemplos que ayuden. Por eso quedaron como palabras volando para muchos, esto hizo que la gente se vaya no muy contenta.
Personalmente me sirvió pero por el hecho de estar inmerso en el tema desde el estudio y desde el proyecto, por lo que pude mezclar las dos cosas y aprovechar mejor el seminario.
Para concluir, y ya de menos importancia, a la hora de la salida se entregaron, como es habitual, los certificados de asistencia al seminario, los cuáles tienen el lugar para el nombre en blanco y se completan en el momento. Resulta que al retirar el certificado nos dimos cuenta que el nombre estaba escrito en birome azul y con una letra correspondiente a un chico de 5 grado. Simplemente una anécdota ya que no tiene mucha importancia el certificado sino lo que cada uno aprendió, o se llevó del curso.